Cómo elegir la mejor Single-Board Computer para retro gaming

El retro-gaming sigue siendo una de las aplicaciones más populares para las computadoras de placa única (SBC, por sus siglas en inglés). A pesar de su tamaño reducido y su precio relativamente accesible, las SBC modernas esconden una gran potencia bajo el capó. Además, gracias a la optimización de los emuladores y distribuciones especializadas, configurar una consola retro es más sencillo que nunca, incluso para principiantes.

Sin embargo, con tantas opciones disponibles en el mercado, elegir la SBC correcta para tu proyecto de emulación puede ser desafiante. Como entusiasta de las SBC, aquí te dejo mis mejores consejos para convertir una pequeña computadora en una potente máquina de emulación.

1. Las mejores computadoras de placa única para retro-gaming

No todas las SBC requieren especificaciones de alta gama para ejecutar emuladores. Si eres fanático de consolas clásicas como NES, GameBoy y otros sistemas de la vieja escuela, no necesitas una bestia de hardware.

Por ejemplo, la Raspberry Pi Zero 2W es una excelente opción para emular consolas de Atari, Sega y Nintendo. A pesar de costar apenas $15, esta pequeña placa puede manejar incluso algunos juegos de PlayStation 1 sin problemas.

Otras opciones similares incluyen:

  • Orange Pi Zero
  • Banana Pi Zero
  • Radxa Zero

Gracias a su tamaño compacto y bajo consumo energético, estas SBC pueden convertirse en sistemas portátiles con una batería, botones y una carcasa impresa en 3D.

2. Elegir la mejor distribución de emulación

El ecosistema de SBC cuenta con varias distribuciones de emulación, cada una con sus propias características:

  • Lakka: Diseño simple con una interfaz inspirada en PlayStation. Compatible con consolas antiguas y algunas modernas.
  • Recalbox: Perfecto para jugar en red y transmitir juegos en LAN.
  • RetroPie: La distribución más completa, aunque requiere configuración avanzada.
  • RetroArch: Alternativa flexible que puedes instalar sobre cualquier sistema operativo sin dedicar una microSD a una distribución exclusiva.

3. Almacenamiento: SSD vs. microSD

Si bien las tarjetas microSD son una opción cómoda y barata, su velocidad de transferencia es significativamente inferior a la de un SSD. Si deseas emular consolas más exigentes como Wii, PlayStation 2 o PlayStation 3, una microSD puede generar cuellos de botella y afectar la experiencia de juego.

Por ello, si tu SBC cuenta con un puerto PCIe, es recomendable optar por una unidad SSD NVMe para mejorar los tiempos de carga y la respuesta del sistema.

4. La memoria RAM es clave para emulaciones exigentes

Si tu objetivo es emular consolas modernas, la cantidad de RAM juega un papel crucial. Mientras que 1-2GB de RAM pueden ser suficientes para sistemas antiguos, los juegos de GameCube, Wii y PSP requieren al menos 4-8GB de RAM para un rendimiento fluido.

Para PlayStation 2 y otras consolas más exigentes, 16GB de RAM pueden marcar una gran diferencia en la fluidez de los juegos. Algunas opciones de SBC con mayor memoria incluyen:

  • Raspberry Pi 5 (8GB)
  • Orange Pi 5 Pro (16GB LPDDR5)

5. Los sistemas x86 superan a los SBC con arquitectura Arm

Las SBC basadas en la arquitectura Arm, como la Raspberry Pi, son energéticamente eficientes y suficientemente potentes para muchas tareas. Sin embargo, las placas con arquitectura x86 ofrecen un rendimiento muy superior, especialmente para emulaciones exigentes como PlayStation 2 y Wii.

Las ventajas de las SBC x86 incluyen:

  • Mayor compatibilidad con software de emulación.
  • Posibilidad de usar Windows 11 o distribuciones Linux optimizadas.
  • Mejor rendimiento en FPS y fluidez en juegos.

Algunas opciones recomendadas en esta categoría son:

  • Radxa X4
  • Odroid H3+
  • LattePanda 3 Delta

6. Límites de las SBC en la emulación

Si bien las SBC modernas pueden manejar una amplia gama de consolas, tienen sus límites. A menos que optes por una placa de alto rendimiento como la LattePanda Sigma, emular consolas como Wii, PS3 o PS4 puede ser problemático. En estos casos, un mini-PC puede ser una mejor alternativa, ya que ofrecen más potencia y opciones de actualización a un precio similar.

Sin embargo, si planificas bien tu proyecto y eliges una SBC adecuada para tus necesidades, podrás disfrutar de una gran experiencia de juego retro sin gastar una fortuna. Y si todo lo demás falla, siempre puedes volver a lo básico con una Raspberry Pi Zero 2W y revivir los clásicos de la era dorada de los videojuegos.